Una cámara de seguridad doméstica consume entre 3 y 6 vatios por hora en funcionamiento normal, lo que equivale a unos 2 a 4 kWh al mes y un gasto aproximado de S/ 2 a S/ 4 en la tarifa eléctrica de Lima. Los modelos con motor PTZ, calefacción interna o visión nocturna permanente pueden duplicar esa cifra sin que el usuario lo note.
Hay un detalle que casi nadie revisa antes de comprar: el consumo real de una cámara no está en la cámara, sino en todo lo que la acompaña encendido las 24 horas. Dicho en términos sencillos, el grabador, el router y la fuente de alimentación suelen sumar más electricidad que el propio equipo de video. En Latino Seguridad medimos estos escenarios a diario con clientes que quieren saber exactamente cuánto les costará mantener su sistema funcionando todo el año, y aquí te lo explicamos sin tecnicismos innecesarios.
🔍 ¿Cuántos watts consume una cámara de seguridad durante su funcionamiento?
La mayoría de cámaras WiFi para interiores trabaja entre 3 y 6 W en operación continua, mientras que una cámara IP profesional con PoE se ubica entre 5 y 12 W. Las analógicas tradicionales son las más austeras, con 2 a 5 W, aunque dependen de una fuente central que también consume.
El dato clave es que ese número es un promedio, no una constante. Al arrancar, al mover el lente o al encender los LEDs infrarrojos, el equipo tiene picos momentáneos que pueden triplicar su consumo base durante unos segundos.
📌 ¿Cuánta electricidad consume una cámara de vigilancia encendida las 24 horas del día?
Una cámara de 5 W encendida sin pausa consume 0,12 kWh al día, es decir, unos 3,6 kWh al mes. Ese cálculo es la base para cualquier proyección de gasto y sirve para comparar modelos antes de decidir la compra.
Ahora bien, en la práctica el sistema completo rara vez es solo la cámara. Un grabador DVR/NVR añade entre 10 y 30 W, el router entre 5 y 15 W, y un disco duro interno entre 4 y 8 W durante la escritura.
El consumo real de una cámara no está en la cámara, sino en todo lo que la acompaña encendido las 24 horas.
🧭 ¿Cómo calcular el consumo mensual de energía de una cámara de seguridad?
La fórmula es simple: watts × horas de uso ÷ 1000 × 30 días. Si tu cámara es de 6 W y está encendida 24 horas, el resultado es 4,32 kWh mensuales, un número que puedes multiplicar por la tarifa de tu recibo.
Para hacerlo con precisión, revisa cuántos equipos están conectados al mismo sistema y suma sus watts antes de aplicar la fórmula. Un medidor de enchufe de bajo costo te da la cifra exacta en minutos y elimina cualquier suposición.

💬 ¿Cuánto cuesta mantener una cámara de seguridad encendida durante todo el mes?
Con una tarifa residencial de referencia cercana a S/ 0,75 por kWh en Lima, una cámara de 5 W cuesta alrededor de S/ 2,70 al mes y unos S/ 32 al año. Es, en términos reales, uno de los gastos más bajos de cualquier sistema de seguridad.
El costo se vuelve relevante cuando el sistema crece: ocho cámaras más grabador y router pueden llegar a S/ 25 o S/ 30 mensuales. Aun así, sigue siendo una fracción de lo que costaría una pérdida por un robo no registrado.
| Tipo de cámara | Consumo típico (W) | Observaciones |
|---|---|---|
| WiFi | 3 – 6 W | Requiere router encendido siempre |
| IP PoE | 5 – 12 W | Alimentación por cable de red, simplifica instalación |
| Analógica | 2 – 5 W | Depende de DVR, que centraliza el gasto |
📋 ¿Qué diferencias de consumo eléctrico existen entre las cámaras WiFi, IP y analógicas?
Las cámaras WiFi consumen entre 3 y 6 W, pero exigen un router encendido siempre. Las IP con PoE trabajan entre 5 y 12 W y toman la energía del mismo cable de red, lo que simplifica la instalación y reduce fuentes duplicadas.
Las analógicas son las de menor consumo individual, aunque dependen de un DVR que centraliza el gasto. En sistemas grandes, ese grabador puede consumir más que las ocho cámaras juntas.
👁️ ¿Cuánta energía consume una cámara de seguridad?
El consumo sube con visión nocturna: los LEDs infrarrojos añaden 1 a 3 W. La grabación y subida a la nube también elevan el gasto; grabar solo por movimiento lo reduce.
El motor PTZ genera picos de 15 a 30 W; considera ese consumo pico al elegir la fuente.
Las cámaras a batería usan modo de bajo consumo y despiertan con el sensor PIR. Pide siempre watts del equipo y grabador, y calcula el gasto anual real.








